Amniofagia: ingesta del líquido amniótico

romper aguasSegún ha publicado el Dr Sánchez Suárez en su estudio ”Influencia de la Reincorporación Oral de la Placenta Autóloga tras el parto, en la evolución bioquímica, sanguínea y láctea” UPGC 2015, parte de los comportamientos para los que estamos programadas genéticamente durante el parto son: el cuidado a la camada, la ingesta de la placenta, la producción láctea y activación del amamantamiento, y la ingesta del líquido amniótico tras la rotura de la bolsa de las aguas.

 

Composición del líquido amniótico…todo encaja

Compuesto en su mayor parte por agua, el líquido amniótico contiene, entre otros elementos orgánicos: proteínas, grasas, vitaminas, hormonas… Muchos de estos componentes tienen una función nutricional. Su composición varía en función de las condiciones y estímulos del medio externo, adaptándose exáctamente a las necesidades materno filiales. Posee también actividad antibacteriana y factores analgésicos.

Parece encajar todo perfectamente con las necesidades del parto, aunque en el caso de algunos de estos elementos, como las hormonas, la Ciencia aún no ha estudiado si pueden ser absorvidos y activados por el organismo materno al ser ingeridos. Todo parece apuntar a que sí, ya que en el caso del feto ya se sabe que el líquido amniótico que éste traga durante la gestación influye en su fisiología.

 

Hormonas

Algunas de las hormonas que están presentes en el líquido amniótico son oxitocina, corticoides, lactógeno placentario, prostaglandinas… siendo sus efectos de gran importancia durante el proceso del parto y la etapa perinatal. Por ejemplo, el lactógeno placentario promueve la producción láctea en la madre; la oxitocina es la hormona que provoca las contracciones en el parto, y también provoca el reflejo de eyección de la leche, favoreciendo la lactancia; la prostaglandina cumple la función de preparar el cuello uterino y ayudar a dilatarlo.

 

POEF: analgésico natural durante el parto

El POEF (Factor Facilitador Opioide Placentario) es una molécula que fue descubierta en 1986 por el neurofisiológo Mark Kristal. Está presente tanto en el líquido amniótico como en la placenta . Tiene como función modificar la cantidad de opioides endógenos, es decir, promueve la producción de endorfinas por la madre durante el parto, produciendo una reducción natural del dolor.
En este caso en concreto sí que está demostrado ya científicamente (Tarapacki et al. ,1992) su absorción por vía digestiva y actuación sobre el Sistema Nervioso Central mediante la activación de los receptores neuronales gástricos. Es muy interesante saber que, cuando el líquido amniótico se inyecta por vía subcutánea, esta molécula no se activa. Es decir, para que se active su efecto calmante debe ser ingerida por la madre. El efecto analgésico comenzará sólo unos minutos después de ser ingerida, ya que su absorción es muy rápida, y durará hasta que la placenta, que como hemos visto contiene esta misma molécula, esté disponible.
Aún no está comprobado pero al parecer es posible que, a través de la leche materna, también el recién nacido se vea beneficiado de sus efectos calmantes en su propia recuperación del proceso de nacimiento.

 

Resultados percibidos de la amniofagia

Yo, personalmente, todavía no tengo experiencia que compartir sobre la amniofagia, pero adjunto algunos resultados de los que el Dr Sánchez presenta en la tesis mencionada al inicio:

Percepción de los resultados de la amniofagia:

liquido_amnniótico

Gráfico extraído de la tesis ”Influencia de la Reincorporación Oral de la Placenta Autóloga tras el parto, en la evolución bioquímica, sanguínea y láctea”.

 

El resultado de ingerir el líquido amniótico fue valorado por las madres que participaron en el estudio como muy positivo en un 62’50%, positivo en un 12’50%, y un 25% manifestó no haber percibido ningún efecto.

En cuanto al sabor, las mujeres lo describieron con las siguientes características:

Sabor percibido del líquido amniótico

liquido_amniotico_ingesta

Tabla extraída de la tesis ”Influencia de la Reincorporación Oral de la Placenta Autóloga tras el parto, en la evolución bioquímica, sanguínea y láctea”

 

El 27’78% percibió su sabor como agradable, el 33’33% ni agradable ni desgardable y ninguna de ellas desagradable. Según este mismo estudio, el 100% de las mujeres que ingirieron su líquido amniótico repetiría la experiencia y el 100% lo recomendaría a otras mujeres.

En mi opinión, con estos datos y leyendo sobre la experiencia de otras mujeres, creo que merece la pena probarlo. Quizás de esta forma evitaríamos en los partos hospitalarios el uso peligroso y casi indiscriminado de la oxitocina sintética, y tal vez también la anestesia epidural, que conlleva múltiples riesgos y efectos sobre mamá y bebé.